martes, noviembre 25, 2008

EL PSOE ACUSA A ROUCO DE USAR UN DOBLE LENGUAJE TRAS INSINUAR QUE LA MEMORIA HISTORICA TRAERÁ VIOLENCIA

Las declaraciones del presidente de la Conferencia Episcopal Española, el cardenal y arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, sobre la necesidad de evitar actitudes, palabras y estrategias, en relación con la recuperación de la memoria histórica, que puedan derivar en confrontaciones violentas, fueron el detonante de un nuevo cruce de acusaciones entre socialistas y populares con el telón de fondo de la sentencia que obliga a un colegio público a retirar los crucifijos de las aulas.

El vicesecretario general del PSOE, José Blanco, se mostró sorprendido por la apelación al olvido y al perdón de Rouco Varela para superar las heridas de la Guerra Civil, cuando "está promoviendo canonizaciones de aquel momento". Blanco, tras la reunión de la Ejecutiva del PSOE, dijo que "no se puede borrar la memoria histórica de nuestro país", a pesar de que "algunos tienen amnesia en función de si les conviene o no".

Tras recordar que él es creyente, defendió que "la inmensa mayoría del país es católica" y que la Iglesia ha sido reconocida, apoyada y ayudada, pero destacó que hay que ser respetuosos con la Constitución y con los jueces.

Poco antes, Rouco Varela, apeló al olvido basado en "la reconciliación y perdón" para alcanzar "una auténtica y sana purificación de la memoria". "A veces es necesario olvidar -afirmó el obispo durante el discurso de apertura de la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española-, no por ignorancia o cobardía, sino en virtud de una voluntad de reconciliación y perdón verdaderamente responsable y fuerte; una voluntad basada en los altos ideales de la paz que se alimenta de la justicia, de la libertad, y ¿por qué no decirlo?, del perdón y del amor fraterno. Es lo que puede llamarse una auténtica y sana purificación de la memoria".

Rouco Varela señaló que "hay que liberar a los jóvenes de los lastres del pasado, no cargándolos con viejas rencillas y rencores, sino ayudándoles a fortalecer la voluntad plena de concordia y de amistad".

En este sentido, recordó lo que había publicado la Conferencia Episcopal en 1999 al hacer balance del siglo XX: "Tanto los conflictos externos, como los enfrentamientos internos entre distintas ideologías, grupos sociales, regiones o nacionalidades han dado paso a una creciente concordia social que es casi seguro el mejor legado de nuestra historia reciente".

Además, añadió, también con palabras de esa Plenaria, que la Iglesia "desea pedir el perdón de Dios para todos los que se vieron implicados en acciones que el Evangelio reprueba, estuvieran en uno u otro lado de los frentes trazados por la guerra". "La sangre de tantos conciudadanos nuestros derramada como consecuencia de odios y venganzas, siempre injustificables, y, en el caso de muchos hermanos y hermanas como ofrenda martirial de la fe, sigue clamando al Cielo para pedir la reconciliación y la paz", concluyó.

El PP, a la espera
La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, expresó el respeto de su formación por la sentencia de un juzgado de Valladolid en la que se obliga a un colegio público a retirar los crucifijos de sus aulas pero afirmó que los crucifijos no "molestan" ni al Partido Popular ni a "la inmensa mayoría de los españoles". De Cospedal, sin embargo, no valoró las declaraciones sobre la memoria histórica de Antonio María Rouco Varela. "Las palabras del presidente de la Conferencia Episcopal las debe interpretar el presidente de la Conferencia Episcopal, no la secretaria general del PP", señaló.

(Noticias de Alava. 25 / 11 / 08)